La propuesta de este espacio es difundir e intercambiar ideas y experiencias pedagógicas para la construcción de una cultura de paz
Todos somos parte de la amorosa energía que da vida a nuestro planeta…
Nuestras acciones como individuos nos liberan o nos condenan como sociedad.
Te invito a compartir este ideal de cultura de paz en cada pequeña elección de nuestra vida diaria.

Fraternalmente:
A. Z.
10 de febrero de 2011



“La cultura de paz es el pleno respeto a
la dignidad y a los derechos
individuales y colectivos de
las personas y de los pueblos.”

Rigoberta Menchú Tum



miércoles, 8 de octubre de 2014

Leyenda de los cuatro elementos

Antes del principio, el Creador de todas las cosas, el Dios de la Vida decidió expandirse más allá de sí mismo para hacerse más sabio y más bello; fue entonces cuando emprendió la tarea de crear todo lo conocido y todo lo que aún no conocemos.  Y así fue que estiró su mano  hacia el SUR, que es la dirección que marca el crecimiento y la fructificación, de donde tomó el AGUA y dijo “éste es el elemento del que surge la vida, que hace crecer y da vitalidad; es el elemento de las formas bellas, las emociones y  los sentimientos…” y asoció el agua con lo femenino. Luego estiró su mano hacia el NORTE, dirección de la renovación, del conocimiento y la sabiduría,  tomó AIRE y dijo “éste es el elemento del aliento, de la palabra, de la luz  y el color;  es el elemento que contiene los pensamientos, las ideas y la creatividad” y asoció el AIRE con lo masculino. Más tarde tendió su mano hacia el ESTE, dirección de lo nuevo, de los comienzos, del nacimiento y de allí tomó el FUEGO y dijo: “éste es el elemento de la iluminación y el esclarecimiento, de la purificación y de la fuerza de la vida, de la salud; es la energía, la pasión y la acción…” y vio que el fuego también era masculino. Por último tendió su mano hacia el OESTE, que es la dirección de la madurez, de la cosecha y de la recompensa, de donde tomó TIERRA y dijo: “éste es el elemento de lo interior, de lo misterioso y lo secreto, de lo que muere para nacer, en ella las formas se han hecho materia y contiene en sí la belleza del cambio y de lo dinámico como parte de la vida… y vio que esto también era femenino. Luego el gran Hacedor, con los cuatro elementos en sus manos, comenzó a combinarlos creando así todo lo que existe y en orden de importancia, primero las formas más simples y creciendo así hacia lo más complejo. Una vez concluida la creación, la puso en movimiento y comenzó a evolucionar, a crecer…

Y cosas nuevas surgieron de la creación, porque ésta tenía vida y Dios fue feliz porque en cada movimiento nuevo de la creación Él mismo se renovaba, puesto que él es la creación. Fue entonces que decidió hacer una especie consciente de sí misma y con la capacidad de colaborar con la Gran Obra Creativa del Universo. Se trataba del Ser Humano. Así probó hacerlo con dos de los elementos, tierra y agua, amasando el barro con el que le diera forma; estos primeros seres eran torpes… sin vitalidad, inertes. Por ello es que decidió incorporar un tercer elemento que les diera el espíritu de la vida: el fuego. Pero estos seres también estaban incompletos, no podían crecer ni reconocer en ellos al Creador, por lo que no comprendían para qué habían sido creados, carecían de alma. Así es que incorporó un cuarto elemento a la creación: el aire.

                                       Cultura Diaguita - Calchaquí
                                          Noroeste   Argentino

viernes, 29 de agosto de 2014

"Las Pailas" Comunidad Diaguita Kalchakí


                             Somos identidad y territorio.
                                           Somos  fuerza  y  energía.
                                     Somos  el  grito  ancestral  de  libertad.

       

 Somos en esencia, un pueblo que respeta la vida de cada ser de la naturaleza y nuestro enfoque de desarrollo es contemplando una proyección armónica con el medio que se habita.


El territorio para los pueblos originarios es concebido como una totalidad. Va más allá de una connotación económica, tiene un sentido espiritual y cultural vinculado a lo ancestral y tradicional. Involucra no sólo la superficie sino también el espacio aéreo y subterráneo. Implica una idea superadora respecto de la noción de “tierra” que está acotada al dominio de propiedad privada.


El espacio territorial es la posibilidad de desarrollo de la cultura colectiva tanto en el presente como en el futuro, pues incluye a todos los bienes naturales y los valores simbólicos – sagrados.

Más información en:  
                                  www.upndsalta.blogspot.com



domingo, 10 de agosto de 2014

Mujer de pincel y colores

www.ethnapaccotti.com.ar



 El día refleja en sus ojos
 el color de la vida;
 baja la mirada a su pincel
 y los colores brillan.

Todo un cielo y la tierra,
armonía cromática floreciendo en la tela,
creación que no es igual en todo el mundo,
el color y la imagen la desvela.

A veces vive la impaciencia,
amor apasionado que la habita
cuando un ángel o mujer taciturna
despierta el sentimiento de la artista.

Espíritu infatigable que la habita,
ama lo que Dios creó en su mano
y guarda la visión humanizada
que vive entre sus cuadros.

Tal vez en sus noches
de silencios guardados,
una mañana más, cantará la aurora
y despertará con pincel, color y pájaros.

                          Mirley  Avalis












Oscuridad

El dolor crece bajo un cielo triste y sombrío.
Temerosos ojos bucean ante un grave rugido.
Busco al despertar
amar y dar.
Con la imaginación germina un nuevo mundo florido.

A. Z.


en la semilla está el bosque

sembrando oxígeno

Luz

Un niñito sabio que en un pesebre nació
los misterios de la vida enseñó cuando creció:
“la paz
y la libertad
son joyas para quien descubre el verdadero Amor.”

A. Z.